NOELIA DÍEZ

TÓXICA
Como si de una botella de lejía se tratara,
así es como él me llamaba.
Cuando le interesaba,
cuando no hacía lo que él esperaba
y no actuaba como deseaba.
Esas seis letras
que forman tan horrible palabra,
están tatuadas en mi mente,
en mi ser,
a mi espalda.
Fueron durante demasiado tiempo pronunciadas, hasta que llegué a creerme despojada
de todo lo que me hacía sentir amada.
Como un invierno eterno
que lucha por dejar de serlo.
Como una rosa llena de espinas
que quiere convertirse en margarita.
Así es como me sentía
cada vez que me veía.
Dañina,
Tóxica,
Perdida.
Y me pregunto
¿cuándo?
¿Cuándo empezó esta palabra a gobernar mi amor interno?
¿Cuándo me abandoné y le di crédito?
Espera,
lo recuerdo.
Era agosto
pero era invierno.
Las palabras
en cuchillos se convirtieron.
Las mentiras
se movían entre sus dedos inquietos.
Los argumentos
cada vez eran más complejos.
Y entonces llegó la palabra que todo lo paró.
Y con ella siempre se apoderaba de la razón. Seis letras directas al corazón.
Tóxica.
Y ahí crece la jaula donde me encerró.
'La mujer colibrí', editorial Cuadranta, 2023

