DANIEL MATEO

Primero, aunque seas el último,
habrás de nacer.
Para que tu canto sea rodado
se te asignará un río,
su corriente será un relato,
procura uno claro,
que transporte trozos de luz.
Pues tu metáfora puede adoptar
el rugir de un monstruo.
Así él esculpe tu fuerza inevitable
por la experiencia real
que te observa y te medita.
Tu historia
alrededor de la hoguera se expande
y guía al espíritu elegido
en el índice que solo
uno mismo puede orientar.
Es en la piedra intencionada
que mira el firmamento y surge,
donde la voz se impulsa
hasta ser de un viento el jinete
y en la palabra tallar el mensaje.
Ahora, por segunda vez,
nacerás.
Todo será nuevo
en los fondos de las gargantas
que en su instante
te arrojaron un saber salado.
Auséntate, renueva tu interior,
permite sumar los alientos.
Cuídate de la superficie,
aquella que no deja herida en la raíz.
La región esencial de los fuegos
donde se invoca al cuerpo de la serpiente.
La mente más sabia
es la mente llena de espacio.
La que nunca pudo nombrar a Dios
pero si a su alternativa arcana.
Y después de dejarte azotar por el espanto
llegará la vivencia que por fortuna rueda.
Caza y persigue a la muerte, hazla presa
y aliméntate de ella, traga el fragor
que ofrece la vida. Finalmente abraza lo primigenio.
Aullarás, en las heridas hundirás los símbolos.
Y al fin, una vez más, volverás
a tu propio encuentro.
Daniel Mateo, 1981, nació en Villanueva de la Serena, Extremadura. Cursó estudios de ilustración, gráfica publicitaria y lenguaje audiovisual. Hoy es ilustrador, diseñador y director de arte dedicado al sector del cine y series. Escritor de poesía, lleva una vida estrechamente vinculada con la expresión artística, el acto poético, la filosofía y la metafísica.

